Amarrarres y amarrados

Cuando expuse por primera vez algunas de las fotos de cuerpos amarrados algunas psicólogas me preguntaron preocupadas si yo hacía o promovía prácticas sadomasoquistas. En cierta forma se había activado una especie de pánico moral. Yo quedé impactado con la pregunta. Yo solo había querido recrear la apariencia estética de los amarres que aprendí en los scouts, con la intención de crear metáforas asociadas a la imposibilidad de poder actuar de manera espontánea en el contexto de la heterosexualidad obligatoria, la agencia individual vs la dinámica social y al no poder hacer nada contra la corrupción, la violencia cotidiana, o la degradación ambiental. Finalmente el cordón era la metáfora de la sociedad, de los prejuicios y de los estereotipos. Quienes me preguntaron y quienes no me preguntaron , se quedaron con las ganas de ver prácticas de sadomasoquismo o de Bdsm.

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