Mis pelos, tus pelos

Este ejercicio era esperado hace rato. Poder fotografiar a alguien que tuviera muchos pelos, así fuera solo en el pecho, piernas y nalgas. Los vellos corporales han sido considerados como sinónimo de virilidad, aunque en la higienización de la cultura cotidiana han sido condenados y siempre terminan en los sifones, después de inclementes rasuradas. GuilletSigue leyendo «Mis pelos, tus pelos»